lunes, 26 de junio de 2017

Un cuento de mi autoría.


4/9/14



Hoja en Blanco



Reparo en que, desde hace un buen rato, estoy  ausente sin siquiera divagar, como suelo hacerlo. Es que, si bien tengo por costumbre abstraerme, antes de iniciar una nota, esta vez no es lo mismo.

Llegué a esta lejana ciudad sureña hace tres años, convencido que me haría bien cambiar de ambiente,  después de terminar una relación sentimental con Alicia, en la capital,

No fue fácil adaptarme pero el trabajo intenso en un diario local, además de las colaboraciones en un par de emisoras FM ; me ayudaron a hacer nuevas amistades, en definitiva  iniciar una nueva vida. Ahora me daba cuenta de lo rápido que habían pasado los últimos tres años.

Apenas instalado, me había integrado al Club Social, a fin de hacerme de amigos, más allá de los compañeros de trabajo. Así fue que además de un lugar donde concurrir los fines de semana para tomar una copa o bailar, reanudé la práctica del tenis, deporte en que había incursionado en el secundario.

Asi las cosas, después de haber estado saliendo con  distintas jóvenes, hace algo más de un año comencé a hacerlo  con Camila. Con ella parecía haber algo más profundo que un  flirteo pasajero. Fue a esta altura que vino a sacudir mi tranquila vida pueblerina enterarme de algo que era consecuencia de mi anterior relación. Ya visitaba a Camila en su casa, lo que en los cánones locales era equivalente a haber pedido su mano…  Comprobé que en la vida los hechos trascendentales no se presentan solos o aislados sino que siempre viene a complicarlo otro acontecer relacionado: Ayer he sabido, por un amigo común que Alicia está pasando una situación difícil y ella misma le entregó a mi amigo una breve nota que ahora tengo en mis manos:

Emilio:

          Cuando rompimos, por orgullo y despecho, no te dije que esperaba un hijo tuyo; hoy tiene dos años y tres meses .Venciendo mi orgullo y presionada por una difícil situación personal pienso que es el momento de hacértelo saber. Podrás perdonarme o no, pero por el niño te hago saber que él te necesita.Alicia

                                                                        

Estoy ante la hoja en blanco sin saber cómo empezar a decírselo a Camila... Pasa más tiempo y mi confusión aumenta. Hasta que decido vencer esta cobardía que me paraliza y hablar con ella. A la hora del encuentro ya convenido contarle toda la historia  porque he decidido volver a la ciudad definitivamente, conocer a mi hijo  y, si  me lo permite, recomponer la relación con Alicia.




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