jueves, 29 de marzo de 2012

Pasión Campesina

                                             "Madre e hija" Oleo de Fray Guillermo Butler


-¡Pobre Juancito! Se fue con la cola entre las patas. Dijo Rosario como para cerrar con humor la tensa reunión que había afectado a todos. Conociendo a su nieta, sabía que sufría por haber tenido que truncar las esperanzas del muchacho.

-Bueno, m´hijita, no se ponga triste que ya bastante lo es la vida. Ha sido responsable en su decisión y eso está muy bien. Porque, en las cosas del corazón, hay que ser ante todo fiel a sí misma y vos lo has sido… Así es la vida, mi niña…

-Mamita… Yo lo siento por Juan, pero tuve que hablarle así… Es que,  de verdad, no pienso todavía en ponerme de novia ni en formar familia. Tengo mucho miedo que me pase lo mismo que a mi madre y a mi padre. Y… Si luego vienen los hijos, no quisiera que ellos sufran lo mismo que yo...gracias que la tengo a usted … que si no, sepa Dios quienes me habrían criado ...Y en dónde .

Doña Rosario la escuchaba y, aunque era una mujer fuerte, hacía un gran esfuerzo para no ponerse ahí mismo a llorar. Jacinta , quien acababa de entrar, así lo entendió porque sus ojos húmedos  lo dejaban traslucir.

Yo tengo que pensar-continuó Clarita- si voy a buscar un trabajo en el pueblo,  porque quisiera más adelante, salir en busca de mi padre… No sé…Pero, en lo que estoy segura es que no quiero comprometerme desde tan joven y pasar mi vida como la mayoría de las muchachas de por acá….

Las otras mujeres la escuchaban sorprendidas. La abuela tenía argumentos para plantearle y ayudarla a reflexionar, pero prefirió hacerlo en otro momento…ambas estaban con mucha carga emotiva; por eso dijo:

-En fin, mi niña, ya se verá… El destino de cada ser humano es un misterio.

Y para cambiar de tema agregó:- Ahora tranquilícese …No piense más en lo ocurrido…

Luego, dirigiéndose a Jacinta:

-¿Encerraste el ternero, m´hija?
.......................................Continuará................................
Los hechos y personajes de este relato son ficticios.

jueves, 22 de marzo de 2012

Pasión Campesina

                                         Obra : "Amanecer en el mallín chico" de Darío Mastrosimone.


Clarita entendió que no podía dejar de enfrentar el momento. Se armó de fuerzas y salió del dormitorio hacia la cocina. Cuando entró,  Juan se puso de pie. El corazón de ambos latía con fuerza aunque por distintos sentires.

-Buenas. Dijo la niña.
-Buenas tardes, Clarita. Dijo con voz algo tenue, el muchacho.
Doña Rosario habló para decirle que Juan había venido a pedir su mano con la intención de quedar reconocidos como novios.
Clarita permaneció en silencio, ambos jóvenes de pie; sólo la mujer mayor permaneció en su silla, con el mate en las manos.

Por fin la pretendida dijo:- Nos conocemos desde chicos…En la escuela jugábamos juntos y ahora somos vecinos y te reconozco como persona de bien, trabajador y correcto…Pero no somos ni tan siquiera amigos…Yo no pienso todavía en tomar el compromiso de ponerme de novia. Lo lamento mucho, Juan, pero no puedo aceptar.

El silencio reinó en la cocina. La joven miro a su abuela quien la aprobó con la vista y de igual modo le indicó sentarse a su lado y aquella lo hizo.
Juan, que permanecía de pie, dijo:
-Entonces, comprendo que no tengo esperanzas…Gracias por escucharme…

-La esperanza es lo último que se pierde, Juancito. Dijo Doña Rosario y agregó:-Siempre serás bienvenido

El joven agradeció las palabras de la dueña de casa, saludó a ambas y salió de la cocina con su sombrero en  mano, que se colocó no bien traspuso la puerta. Siguió hasta su caballo, montó  y se alejó al tranco. Todo el peso del universo parecía haberse depositado sobre sus espaldas. No podia pensar estaba aturdido como cuando una vez en la estancia lo tiró un potro arisco y casi lo desmaya. Pero este dolor era distinto y lo sentía por primera vez.
Mientras,  el caballo marchaba más por instinto  que guiado por el  jinete.
....................................................Continuará...............................................
Los hechos y personajes de este relato  son ficticios.

jueves, 15 de marzo de 2012

Pasión Campesina


Clarita, quien ya había sido puesta sobre aviso, por Jacinta, de  la visita de Juan a su madrina; no hubiera querido tener que enfrentar la situación. En esos minutos que llevaba Juan en la casa, ella había recorrido en sus recuerdos la época de la escuela, en particular los últimos grados de la primaria, cuando niñas y varoncitos comenzaban a mirarse con otros ojos, ya no de niños sino de otro estadío, que ellos no sabían cómo se denominaba, pero que si se daban cuenta que cambios en sus actitudes y en su físico los estaban modificando y haciéndolos parecer mayorcitos.


Era verdad, pensaba ella, que Juan se destacaba en aquel grupo de muchachitos: venía a la escuela en un caballo que era el mejor y era suyo, vestía siempre ropas de gaucho: bombachas, botas, campera, todo de calidad que parecían siempre nuevos . Era de pocas palabras, lo justo y necesario, no era de hablar tonterías como algunos chicos de su edad; en todo eso  se había fijado Clarita y por eso sentía una especie de admiración por él. Habían tenido algunas conversaciones, pero nunca solos sino, por lo general, acompañada con Jacinta u otra compañerita. El saludo, las sonrisas parecían presagiar una relación sentimental incipiente.

Pero con la llegada de Amir a La Vega, las cosas cambiaron para Clarita. Primero, tanto a ella como a su casi hermana, les llamó la atención los modales de trato y la vestimenta del chico llegado de la ciudad y, cuando en el almacén tuvieron oportunidad de mantener el habitual diálogo de comerciante y clientes , en Clarita habían comenzado a modificarse sus anteriores parámetros de lo que podía ser un joven de su agrado. Tal vez de lo que ella esperaba de un muchacho con el cual ser amigos y conversar…Eso justamente, conversar, algo en lo que Juan fallaba y en lo cual, por contraste, Amir era muy ducho. Lo que se podía decir un chico “desenvuelto”.

-Clarita…¿Oíste? Vení hija…

Se repitió el llamado de Doña Rosario.

……………………………….Continuará………………………….

Los hechos y personajes de este relato son ficticios.

jueves, 8 de marzo de 2012

Pasión Campesina


                                                        Mateando  obra de Juan Luis Blanes

No se sabe cuánto tiempo pensará quedarse. .. Capaz que, de repente, se le da por volverse a la ciudá y la deja plantada o la entusiasme para irse con él…

En ese punto el corazón de abuela y madre de Rosario aceleró su ritmo, ella sabía de perder un hijo, ya le había ocurrido , justamente con el padre de clarita. Sorbió su mate y se tranquilizó. Pensó que era astuto el Juan, él defendía su interés y había sabido tocarla en el preciso sentimiento que más la preocupaba. No se había imaginado separarse alguna vez de esa nieta que había criado desde muy pequeñita. Volvió a retomar la escucha de su visitante quien ahora decía:

…-Yo en cambio soy de aquí y pienso trabajar siempre por acá, ya sea en la estancia, como lo hago ahora, o tal vez más adelante en el campo de mi padre. Pero no me pienso ir de este lugar, porque aquí nací…

Doña Rosario le alcanzó el mate y pensó que ya era su momento de tomar la palabra, había entendido la propuesta del joven y las advertencias y apreciaciones que él había expresado. No sabía muy bien lo que iría a decirle, no quería apresurarse, sin embargo, su nieta tenía tan solo dieciséis años, era jovencita todavía pero, acaso ella misma no se había unido a su difunto compañero, a esa misma edad. Finalmente habló:

-Mirá Juancito…Te conozco desde que naciste. Te tengo aprecio y creo que hay mucho de atinado en lo que has dicho. Claro, veo que te preocupás porque con el turquito, Amir se llama, se te presenta una competencia… estuvo acá de visita y me ha parecido buen muchacho, respetuoso, educado, amable en el trato…Más amable que el turco viejo…ja ja ja…Ese solamente piensa en hacer plata y meterla en el colchón..Ja ja ja…

Pero mirá –agreó la mujer recobrando la seriedad y el tono pausado- Yo creo, si de pedir la mano se trata, que lo mejor será consultarla a Clarita. Por lo que ella me ha dicho y yo entiendo, no está pensando en comprometerse todavía y mucho menos en casoriarse… Así que ,si teparece, la llamo y le preguntamos…Me parece que sería lo mejor. Yo no puedo prometerte nada por ella. ¿Qué decís?

-Me parece bien. Fue la respuesta del pretendiente.

Acto seguido Doña Rosario se acercó a la puerta y llamó hacia las habitaciones:

- ¡ Clarita! ¡Hija!... Vení que tenés visita.
.......................................................Continuará................................................
Los hechos y personajes de este relato son ficticios.